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sábado, 26 de octubre de 2019

Los agentes estresantes del sistema inmune como causantes del sida


Existen otros factores, además de la adicción a las drogas, que han llevado al sida al lugar en donde se encuentra. Los responsables de esta enfermedad no son los virus sino los agentes estresantes del sistema inmune. Estos agentes pueden ser biológicos, químicos, físicos, nutricionales y mentales. Entre los estresantes biológicos, el que mayores estragos viene causando, sobre todo en la comunidad homosexual, es el semen, que puede actuar como un poderoso inmunosupresor, como ya se apuntó. Otro fluido corporal que puede actuar de similar manera es la sangre (de ahí el permanente debilitamiento del sistema inmunológico de los hemofílicos[1]). La lista de estresantes químicos es enorme; citaré solo algunos: antibióticos, antivirales, antimicóticos, antiparasitarios, tranquilizantes, antipsicóticos, antiepilécticos, antiparkisonianos y anestésiscos, antihiertensivos, antiaginosos y antiarrítmicos, gastrointestinales, antitiroideos, hormonas sexuales, anticonceptivos orales, antialérgicos, broncodilatadores, anticoagulantes, expansores del plasma, factores de coagulación e inhibidores de la agregación plaquetarias, antinflamatorios no esteroideos, corticosteroides, antiartríticos y medicinas para la gota, antitumorales. Esto en cuanto a los medicamentos legales. En cuanto a la contaminación ambiental, se han encontrado propiedades inmunotóxicas prácticamente en todas las sustancias químicas testadas de los siguientes grupos: metales pesados, pesticidas, hidrocarburos, alifáticos y aromáticos, alcoholes, fenoles y derivados, contaminantes del aire, gases producidos por diferentes motores, dióxido de nitrógeno, ozono, ácido sulfúrico y conservantes de alimentos. Drogas como el alcohol, tabaco, marihuana, cocaína, heroína, nitritos de amilo y de butilo (poppers), anfetaminas, e incluso la metadona utilizada como tratamiento de las drogodependencias, son potentes inmunosupresores. Los estresantes físicos más perjudiciales son las radiaciones ionizantes. Aquí se cuentan los campos electromagnéticos, las radiofrecuencias, las microondas y los láseres. La exposición a la radiación ultravioleta, si es excesiva, puede producir una disminución de linfocitos. Los estresantes nutricionales actúan cuando se hace presente la desnutrición por falta de proteínas y calorías suficientes. También la carencia de determinadas vitaminas y minerales altera el proceso de inmunidad. Entre otros están fundamentados los casos de carencia de vitamina A, zinc y cobre. Asimismo, la desnutrición intrauterina causa inmunosupresión prolongada o permanente. Otros poderosos inmunosupresores son los llamados radicales libres, que son combatidos mediante una dieta de alimentos antioxidantes. Por último, los estresantes mentales. Se ha encontrado inmunodepresión en personas expuestas a estrés psicosocial: la ansiedad y la depresión disminuye el recuento y funciones de los linfocitos. El estrés académico disminuye la producción de interferón y el estrés mental altera la posibilidad de reparación del ADN llevada a cabo por los linfocitos.
La teoría de los agentes estresantes como causantes del sida es del colombiano Roberto Giraldo y la expone con detalles en su libro SIDA y agentes estresantes.


[1] “Las alteraciones inmunológicas de los pacientes con hemofilia son directamente proporcionales a la cantidad de terapia recibida durante la vida. También es importante anotar que se ha descrito muchas veces un estado de inmunodeficiencia en individuos con hemofilia que son VIH negativos. De otro lado, no se ha encontrado inmunodeficiencia en pacientes con hemofilia tratados con factor VIII purificado” (Roberto Giraldo, “Papel de los estresantes inmunológicos en la inmunodeficiencia”).


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